Todo un clásico 


todos callan
La exquisita "corrección" 
No es un chiste, es un ejemplo de lo que está pasando en nuestra vida cotidiana.



1 comentario
Hibernación 
Sí. Todavía sigo aquí.
Estoy en hibernación intermitente física y mental.
Sólo tengo recursos para comprobar el estado de los caldos en mi bodega.
Entre el suave ratear de los discos duros de mis máquinas y el recuerdo de la nieve.

todos callan
A vueltas con el P2P 
10 mentiras muy difundidas sobre propiedad intelectual;
Y es que aunque sólo sea por los "... 10 años de perdón". Vía "Si eres legal, comparte"

todos callan
Retraso cósmico 
¡ ... Ah !

todos callan
Un segundo ... 
Uh ...

todos callan
Capones con el corazón 
Como bien dice Belaborda, la alarma social creada por una sentencia debería ser enjuiciable como cualquier otra. Está claro; la juez, y sobre todo el fiscal de Jaén, mojigatos con alevosía, merecen un buen guantazo. Eso sí, en parte ajustada a derecho como a ellos les gusta - ¡Eh, que a mi niño sólo le pongo yo la mano encima! - dice el poder judicial. Faltaría más señores, después de todo estos niños si que son de su propiedad. Ahora bien, háganlo en la calle porque no les apliquen el agravante de hacerlo en el domicilio familiar. Mejor aún busquen una adolescente, no más de diecisiete. - Señorita por favor ¿Podría atizarle un soplamocos a mis niños? Es que tenemos relación afectiva que también es agravio mientras que en su caso queda en gresca entre menores: siempre claro está, que no vaya usted al mismo colegio porque entonces sería acoso escolar. ¿Cómo dice? ¿Que dar un sopapo no sirve para nada? ¡Tonterías, ya lo creo que sirve! Espabila y tonifica, que en cualquier momento y sin verlas venir alguien le puede cascar un cipotazo por un mucho menos que nada y mejor que lo haga alguien con un poquito de aprecio aunque solo sea por el roce, que uno de esos que te saltan al pecho en las discotecas por un quítame allá esas miradas es decir, que resulta que los actos suelen tener consecuencias a veces inesperadas. Que por algo la madre de Aquiles metió al niño de sopetón en la frías aguas del río Estigia [¡qué le haría el cabroncete¡] y después no le fue tan mal al invencible chaval ¡Ay si no le hubiera cogido primorosamente por aquél talón! Cosas de madres y de mitos. Conste que yo no defiendo los bofetones pero no por razones del pijo-bienqueda, de esos que prefieren ser amigos en vez de padres de sus hijos sino por tenerlo como ostentación grasienta, y pues que el tirón de orejas es cosa de herejes o luteranos gente extraviada con caras de golfillo y orejas de soplillo, los que blasonamos Cruz de Santiago en peto cuando no en espaldar abogamos, cual Ruiz Mateos, por la católica contundencia del capón.

Codo: capón: 2 m. Golpe dado en la cabeza con los nudillos, sobre todo con el del dedo corazón.

Recodo: “... hasta que la hostia del sargento le hizo un hombre”
(Romance popular castrense)

todos callan
Recuerdos a olvidar 
Relajante blog sobre el oficio de fotografiar que no habla de fotografía.
Lo pongo aquí como recordatorio.



todos callan
Lunáticos 
A buen entendedor ...



todos callan
Una de perlas ... made in USA 
"This is a great day for France!" "Este es un gran dia para Francia"
Richard Nixon en el funeral de De Gaulle.
"Fumar mata. Si te matan, has perdido una parte muy importante de tu vida"
Brooke Shields, en una entrevista para ser nombrada portavoz de una campania federal antitabaco.
Las calles son seguras en Filadelfia. Es la gente lo que las hace inseguras.
Frank Rizzo, ex-jefe de policía y alcalde de Filadelfia
"Los Republicanos han sido acusados de abandonar a los pobres. Es lo opuesto. Ellos nunca nos votan."
Dan Quayle, ex vicepresidente de EEUU.
"La mitad de este juego es noventa por ciento mental."
Danny Ozark, entrenador de los Filadelfia Phillies

todos callan
Carlos Rodríguez Braun; salud, dinero y humor 


todos callan


todos callan
Hijoputas en Somalia 
Hay una panda de hijosdeputa por Somalia que se dedican a ciscarse en el rostro de Alá. Acribillan niños a balazos y lapidan niñas. Supongo que es porque aunque las balas sean baratas, más lo son las piedras en manos de neuronas tumefactas y almas de reptil.
Dicen que son las milicias de cobardes de Al Shebab, Al Shabab, Los Sebosos o como se califiquen tales cerdos blasfemos. La mayoría de musulmanes no admite esas prácticas pero se echan en falta, al menos en los países civilizados [a Turquía pondría por testigo] condenas públicas explícitas y notorias por parte de religiosos musulmanes, o al menos de musulmanes relevantes. Dicen que “el que calla otorga” y ante burradas semejantes si determinados tipejos callan como putas será por que lo son, y según su baremo deberían correr la misma suerte. Por aquí, el “Gadafi de Chueca” que no se entera ni falta que le hace, destila la sarta de tópicos y vaguedades a piñón fijo habitual. No hace falta ni que se lo cuenten de oidas, que me pregunto que tendrá que ver la libertad sexual, la homofobia o la xenofobia con el secuestro violación y asesinato público de una niña enferma, con la apología del psicópata que predican aquellos acólitos del “jahannam”. Y mientras, esos de la ceja y las rosas blancas, bien calladitos, pecando por omisión, aunque son infieles al fin y al cabo. Que la farándula del otro lado vaya si protesta, pero sólo ante caricatos, o cuando les tiran letras mayores que un calificativo y menores que un puñetazo.
Y es que con estos silencios mediáticos me veo en las catacumbas, rezándole a Santiago Matamoros en compañía de ateos y otras gentes de mal vivir que, como yo, bajan a mitigar su mala sangre y jiñarse en lo políticamente correcto.



todos callan   |  enlace relacionado
Meditando en el sillín 


Un hombre adulto desnudo se pasea en bicicleta por el paseo de la Concha en San Sebastian y no, no es un gladiador. Lleva algún tiempo haciéndolo y el otro día la policía le dijo que se vistiera. No lo hizo y le cascaron una denuncia que un juez se ha encargado de retirar puesto que pasearse en pelota no es delito siempre que el sillín de la bicicleta sea de su propiedad. Bien hecho; por el paseante, la policía (local supongo) y por el juez. Cada cual hizo lo que debía. Y es que de los tiempos en que el “streaking” hacía furor allá por los setenta hoy sólo queda un clásico manido de los campos de fútbol, yo diría que obsoleto desde que esta buena moza lo elevó a los altares con un gol de infarto. aunque sigue quedando como el perfecto ideal urbano en tema de apuestas o bromas pesadas. Hace bien el tipo en buscarse un nicho propio en la ecosfera donostiarra. No es el primero ni será el último y, con el tiempo, puede llegar a sacarse un dinerito bien patrocinado por alguna marca avezada e integrarse como elemento pintoresco en el paisaje de la ciudad. Sin embargo la hazaña queda un poco desvaída no por el hecho de llevar zapatillas [yo preferiría bombín] sino por la presencia de la playa que, por muy urbana que sea sigue siendo playa que es un sitio donde tradicionalmente la gente se permite actitudes muy laxas con las vestimentas, que ya me gustaría a mi ver un tipo o mejor un tipazo al descubierto pasearse por la Gran Vía de mi ciudad en hora punta o mejor aún, leyendo una guía turística junto a a la estatua de la Regenta en Vetusta, marcando territorio frente a Magistrales, Arciprestes y demás Palomos, descalzo por supuesto: eso si que sería heroico, aún en la hora de la siesta.

todos callan
Probablemente 
Richard Dawkins etólogo de profesión y ateo por obsesión se nos ha hecho agnóstico. Ha intercalado un sorprendente adverbio en su compulsión favorita [¡Dios no existe!] con la que nos machaca desde hace más de seis lustros. Y es que Oxford, nido católico en tierra de renegados imprime carácter hasta a los ateos mas correosos que pacen por aquellos lares.


Probablemente” en Londres le vaya a salir el tiro por la culata porque en el tema de la fe, además de mayúsculas, minúsculas y cursivas se admiten todos los matices “wishful thinking” incluído y aunque “probablemente” la fe no mueva montañas literalmente lo único que sabemos de ella es que es el único concepto humano capaz de enfrentarse airosamente con la probabilidad más contumaz. No es de recibo que a los metodistas ingleses les parezca una iniciativa estupenda. No todos los días se abren las hostilidades con un adversario haciendo concesiones y dispuesto a recibir en la otra mejilla como mandan los cánones. Dicen que están más alegres que unas castañuelas por el "continuo interés que autores como Dawkins prestan a los temas relacionados con Dios, ya que esto anima a la sociedad a pensar más sobre este asunto.” Y es que nada como obviar que el mayor desprecio es no hacer aprecio. Para que los anglicanos te largen una colleja matizando que “las creencias cristianas no tienen que ver con preocuparse o no disfrutar la vida, sino más bien lo contrario” subrayando lo de “cristianas”, porque el darvinista les pone los memes a huevo y lo de confundir el culo con las témporas da siempre mucho juego al contrincante. Respecto al resto de los dioses nada se sabe o no contestan porque “probablemente” no los hayan llamado por su nombre de pila. En cualquier caso ya sean galgos agnósticos o podencos teístas son todos unos hijos de la Gran Bretaña y se lo toman con flema, que en la Inglaterra es más sinónimo de calma y apatía, mientras que que aquí la flema es sobre todo hermana del esputo que es algo así como la mala baba que se gasta cierta prensa sesuda cuando sin venir a cuento se trae por los pelos lo primero que pilla para usarlo como excusa de sus propios dogmas y nos usurpa a los “blogueros” las flemas, esputos y demás adherencias de nuestro entorno natural y “probablemente” nuestra más genuína razón de ser.
Coda:
“Alá probablemente no existe; coma cerdo, beba vino y olvídese de los infieles”


todos callan
Licencias fantasma 
La insolvencia ética y el analfabetismo tecnológico de los políticos en general, y el de los nuestros en particular, no tiene límites. La impune sonrisa con la que se autoasignan indemnizaciones y regalitos "fashion" en tiempos de crisis por el simple hecho de no ser reelegidos (no es culpa suya, es que los votantes somos así de imprevisibles) me hace interesarme levemente por el uso que sus señorías hacen de los “gadgets” que nuestros dinerillos ponen a su disposición con resultados previsibles. Ahora bién, más me preocupa la posibilidad de tener un parlamento plenamente delictivo. No me refiero a la evidencia habitual de ser un nido de delincuentes, sino a que la institución realice prácticas delictivas como tal. Este pequeño detalle me hace sospechar:
“los diputados tienen la opción de quedarse con el ordenador portátil que puso a disposición la Cámara baja siempre y cuando abonen al Congreso 140 euros y se comprometan a eliminar los programas informáticos con licencia.”

Amplío la información para comprobar que no es exactamente así. Tampoco será exactamente "asá" sino seguramente mucho peor. Ni "googleando" con algo más de fruición alcanzo más detalles. No llego a enterarme si nuestro parlamento, además de a la bebida, se entrega con fruición al mal llamado pirateo informático. Será información restringida ... al hemicirculo de elegidos.


todos callan
The Last Laugh - Crisis Subprime 


todos callan
Enlazando a la legalidad 
Extraido de la página de David Bravo Espacio Filmica.
Auto de la Audiencia Provincial de Madrid en el que confirma el sobreseimiento libre en el caso Sharemula que realizó en septiembre de 2007 el Juzgado de Instrucción nº 4 de Madrid.

El auto de la Audiencia es firme, esto es, ya no cabe recurso contra el mismo.

En el auto, la Audiencia confirma las tesis de la defensa señalando que enlazar a las redes de pares no constituye una actividad criminal, a pesar de que ésta sea la tesis mantenida por las acusaciones particulares. Nuestra postura jurídica consistía en que en sharemula.com sólo se incluyen enlaces, es indiferente que se tenga o no ánimo de lucro puesto que si no hay comunicación pública ya no hay delito, la actividad de enlazar tiene su regulación en la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio, que enlazar no es punible y que se habían llevado ya a cabo todas las diligencias de investigación, por lo que procedía sin más el archivo.
La postura del Ministerio Fiscal también fue la de solicitar el sobreseimiento libre de las actuaciones. La función del Ministerio Fiscal es la de salvaguardar la legalidad vigente.

En el auto, de 24 folios, se van rechazando una por una todas las alegaciones hechas por la industria, sin eludir el análisis de ninguna de ellas y sigue la línea de la defensa de sharemula.com. De su contenido entendemos importante resaltar lo siguiente:

- La actividad de una página web cuyo contenido son enlaces debe estudiarse conforme la regulación de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio, de 11 de julio de 2002, ya que la web es un prestador de servicios puesto que su actividad se centra en facilitar «“enlaces”, ni aloja archivos, ni realiza directamente la descarga, limitándose a facilitar una dirección donde se puede descargar la obra, esto es, su actividad se centra en “enlazar”». Un prestador de servicios sólo sería responsable del contenido creado por él mismo o por su encargo o en el caso de que exista una resolución declarando ilegal el contenido enlazado, resolución comunicada fehacientemente al prestador, cosa que no es el caso.

- Un enlace simple no supone vulneración de los derechos de propiedad intelectual. Señala la Audiencia que «este tipo de links constituye únicamente una forma de facilitar al usuario de Internet el acceso a otra página web, ya que no reproducen la página enlazada, ni dan lugar a un almacenamiento de la misma en la propia página web de la remitente. Simplemente, como hemos dicho, “ahorra” el trabajo de teclear el nombre de la página en el buscador. ¿Acaso el internauta que teclea el nombre de la página en el buscador está reproduciendo o distribuyendo el contenido de la página y está infringiendo la propiedad intelectual de la misma? Es evidente que no. El enlace simple cumple esa misma función, y por eso no supone infracción de dicho derecho.

- Un enlace simple no supone una comunicación pública de una obra, sino una indicación de dónde se hace dicha comunicación. En conclusión, no concurren los requisitos objetivos del artículo 270.1 del Código penal, por lo que no hace falta analizar el ánimo de lucro.

- Debe recordarse el principio de intervención mínima del Derecho penal conforme al cual sólo debe recurrirse a éste ámbito cuando sus cauces sean absolutamente necesarios para la protección de los bienes jurídicos frente a los ataques más intensos.

Pueden acceder al auto en el siguiente enlace de los procedimientos libres.
David Bravo a las 03:19 PM | Referencias 0


1 comentario
Pablo Hombrenuevo 


todos callan
Susurros del tío Thom 
En el blog Heterodoxias.net hay susurros que me llaman la atención.

1 comentario
Traducido al Castellano II 
... Y aquí la segunda.
MI PROPIO MANIFIESTO (Y II)
Por Arturo Pérez-Reverte

La semana pasada se acabó la página cuando les comentaba cómo ni el Gobierno central ni algunos gobiernos autonómicos garantizan el libre uso del castellano, o español, en la Administración, Sanidad o Educación de toda España. Franquismo al revés: antes era el español forzoso para todo, y ahora es la lengua local la obligatoria. Cuando los nacionalistas buscaban parcelita, la palabra bilingüismo era mágica: daban el alma por rotular también en catalán, gallego o vascuence. Ahora proclaman sin disimulo el ideal de una nación monolingüe, aunque no encaje en la realidad de la calle. Pese a que su mala fe es evidente, aún hay palmeros y cómplices afirmando que eso es progresista; y denunciarlo, resabio imperial. Y mientras tanto imbécil –en el más honrado de los casos– mira al tendido o lleva el botijo, cuatro golfos oportunistas han convertido las respectivas lenguas, valiosas herramientas culturales y de comunicación, en filtro sectario para excluir a los no afines y promocionar en el trabajo y la sociedad a su clientela exclusiva. Marginando la excelencia profesional a favor de la lingüística, como si contara más el idioma que la habilidad de quien opera con un bisturí. Tal es el sentido de la sobada cohesión social: hablar sólo una lengua propia como si la común, el español, no lo fuese. Empeño legítimo, por cierto, para un catalán, un vasco o un gallego nacionalistas; pero injusto para quien no lo es. En una España llena de naturales e inmigrantes que van de una autonomía a otra buscando trabajo, es un disparate negarles el único idioma que permite comunicarse en todo el territorio nacional –y también fuera de él– con soltura y libertad.

En esta canallada política nadie tiene la exclusiva. Los graves cantamañanas del Pepé, reunidos hace mes y pico en San Millán de la Cogolla para proclamar su apoyo a la lengua española, podían haberlo hecho con más eficacia y menos demagogia durante los ocho años que estuvieron en el poder. Entonces, la peña del amigo Ansar tragó de todo. Como tragará en el futuro, por mucho que ahora subscriba el manifiesto de la Lengua Común o el de la Lirio, la Lirio tiene, tiene una pena la Lirio. Así que, en mi opinión, Mariano Rajoy puede meterse la adhesión donde le quepa. Por culpa de tanto oportunista, al final siempre terminan vendiéndonos la lengua española como enfrentamiento entre derecha e izquierda; cuando, en realidad, los políticos de derechas tienen tanta desvergüenza como los de izquierdas. Es cosa del puerco y común oficio.

En cuanto a los que se llenan la boca de República o Guerra Civil, cuya realidad tanto manipulan, hay que recordarles que la mayor parte de quienes lucharon por esa República no lo hicieron para darles un cortijo con lengua propia a cuatro mangantes, sino para que una España de ciudadanos fuese más culta, libre y solidaria. Uno comprende que la derecha, con su desvergüenza innata, vaya y venga envuelta en toda clase de farfollas trompeteras. A fin de cuentas, su discurso es, a escala nacional, el que los nacionalistas mantienen a escala cutre. En cuanto a la izquierda, algunos llevamos treinta años preguntándonos qué pito toca en ese apoyo suicida al nacionalismo, que no fue de izquierdas nunca: situar ahí a Arzallus, Ibarretxe o Pujol es un desatino indecente. Como dijo Juan Marsé: «En la postguerra me putearon los padres y en la democracia sus hijos. Pero siempre me putearon los mismos».

Hay menos injusticia, afirmaba Montaigne, en que te roben en un bosque que en un lugar de asilo. Es más infame que te desvalijen quienes deben protegerte. Pensé en eso oyendo al presidente Zapatero referirse al Manifiesto de la Lengua Común, cuando expresó su esperanza de que la derecha «no se apropie del idioma español como hizo con la bandera». Todavía estoy dándole vueltas a si lo del presidente es candidez o cinismo. La derecha se apropió de la bandera española porque, desde la Transición, la izquierda se la regaló gratis, negándose a utilizarla hasta veintitantos años después: los mismos que ha tardado el Pesoe en pronunciar la palabra España. Y al final, entre unos y otros, han conseguido lo mismo que con la bandera. Lo que ya pasa en algunos colegios: que al niño que habla en español lo llamen facha.

Por eso me adherí al manifiesto. Confirma mi decisión el recular de los cobardes, el silencio de los corderos y el runrún de los tontos: los equidistantes que siempre acaban favoreciendo al verdugo. Me reafirma la furia de los caciques paletos y los escupitajos de mala fe de quienes tienen la osadía de llamar nostálgicos del franquismo, e incluso extrema derecha –lo han hecho consejerías de cultura autonómicas y miembros del Gobierno– a firmantes como Miguel Delibes, Carlos Castilla del Pino, José Manuel Sánchez Ron, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Margarita Salas, o yo mismo. Luego algunos se extrañan de que me cisque en su puta madre.


todos callan
Traducido al Castellano I 
No pienso ser menos borrego que las decenas de blogs que se han hecho eco del manifiesto personal en dos capítulos del académico mediante el uso del "copy-paste".
Soy vulgar y grix ¡faltaría mas! Aquí está la primera parte.
MI PROPIO MANIFIESTO (I)
por Arturo Pérez-Reverte

A ciertos amigos les ha extrañado que el arriba firmante, que presume de cazar solo, se adhiriese al Manifiesto de la Lengua Común. Y no me sorprende. Nunca antes firmé manifiesto alguno. Cuando leí éste por primera vez, ya publicado, ni siquiera me satisfizo cómo estaba escrito. Pero era el que había, y yo estaba de acuerdo en lo sustancial. Así que mandé mi firma. Otros lo hicieron, y ha sido instructivo comprobar cómo en la movida posterior algún ilustre se ha retractado de modo más bien rastrero. Ése no es mi caso: sostengo lo que firmé. No porque estime que el manifiesto consiga nada, claro. Lo hice porque lo creí mi obligación. Por fastidiar, más que nada. Y en eso sigo.

No es verdad que en España corra peligro la lengua castellana, conocida como español en todo el mundo. Al contrario. En el País Vasco, Galicia y Cataluña, la gente se relaciona con normalidad en dos idiomas. Basta con observar lo que los libreros de allí, nacionalistas o no, tienen en los escaparates. O viajar por los Estados Unidos con las orejas limpias. El español, lengua potente, se come el mundo sin pelar. Quien no lo domine, allá él. No sólo pierde una herramienta admirable, sino también cuanto ese idioma dejó en la memoria escrita de la Humanidad. Reducirlo todo a mero símbolo de imposición nacional sobre lenguas minoritarias es hacer excesivo honor al nacionalismo extremo español, tan analfabeto como el autonómico. Esta lengua es universal, enorme, generosa, compartida por razas diversas mucho más allá de las catetas reducciones chauvinistas.

La cuestión es otra. Firmé porque estoy harto de cagaditas de rata en el arroz. Detesto cualquier nacionalismo radical: lo mismo el de arriba España que el de viva mi pueblo y su patrona. Durante toda mi vida he viajado y leído libros. También vi llenarse muchas fosas comunes a causa del fanatismo, la incultura y la ruindad. En mis novelas históricas intento siempre, con humor o amargura, devolver las cosas a su sitio y centrarme donde debo: en el torpe, cruel y desconcertado ser humano. Pero hay un nacionalismo en el que milito sin complejos: el de la lengua que comparto, no sólo con los españoles, sino con 450 millones de personas capaces, si se lo proponen, de leer el Quijote en su escritura original. Amo esa lengua-nación con pasión extrema. Cuando me hicieron académico de la RAE acepté batirme por ella cuando fuera necesario. Y eso hago ahora. Que se mueran los feos.

Quien afirme que el bilingüismo es normal en las autonomías españolas con lengua propia, miente por la gola. La calle es bilingüe, por supuesto. Ahí no hay problemas de convivencia, porque la gente no es imbécil ni malvada, ni tiene la poca vergüenza de nuestra clase política. La Administración, la Sanidad, la Educación, son otra cosa. En algunos lugares no se puede escolarizar a los niños también en lengua española. Ojo. No digo escolarizar sólo en lengua española, sino en un sistema equilibrado. Bilingüe. Ocurre, además, que todo ciudadano español necesita allí el idioma local para ejercer ciertos derechos sin exponerse a una multa, una desatención o un insulto. Métanse en una página de Internet de la Generalidad sin saber catalán, por ejemplo. De cumplirse el propósito nacionalista, quien dentro de un par de generaciones pretenda moverse en instancias oficiales por todo el territorio español, deberá apañárselas en cuatro idiomas como mínimo. Eso es un disparate. Según la Constitución, que está por encima de estatutos y de pasteleos, cualquier español tiene derecho a usar la lengua que desee, pero sólo está obligado a conocer una: el castellano. Lengua común por una razón práctica: en España la hablamos todos. Las otras, no. Son respetabilísimas, pero no comunes. Serán sólo locales, autonómicas o como queramos llamarlas, mientras los países o naciones que las hablan no consigan su independencia. Cuando eso ocurra, cualquier español tendrá la obligación, la necesidad y el gusto, supongo, de conocerlas si viaja o se instala allí. En el extranjero. Pero todavía no es el caso.

Y aquí me tienen. Desestabilizando la cohesión social. Fanático de la lengua del Imperio, ya saben. Tufillo franquista: esa palabra clave, vademécum de los golfos y los imbéciles. La puta España del amigo Rubianes. Etcétera. Así que hoy, con su permiso, yo también me cisco en las patrias grandes y en las chicas, en las lenguas –incluida la mía– y en las banderas, sean las que sean, cuando se usan como camuflaje de la poca vergüenza. Porque no es la lengua, naturalmente. Ése es el pretexto. De lo que se trata es de adoctrinar a las nuevas generaciones en la mezquindad de la parcelita. Léanse los libros de texto, maldita sea. Algunos incluso están en español. Lo que más revienta son dos cosas: que nos tomen por tontos, y la peña de golfos que, por simple toma y daca, les sigue la corriente. Pero de ellos hablaremos la semana que viene.


todos callan

<<Primero <Volver | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | Siguiente> Último>>